Un número inmenso de universos Aplicando algunas reglas lógicas de cálculo, los científicos han establecido que, al menos, se debieron generar 10^10^10^7 universos en el multiverso, un número extremadamente grande.
A pesar de dar esta cifra, Linde y Vanchurin aseguran que la determinación del número de universos en el multiverso está sometida a dos importantes limitaciones.
En primer lugar, hay que tener en cuenta la llamada
Frontera Bekenstein, que establece que la cantidad de información (entropía y, en consecuencia, masa) de un determinado volumen del espacio es limitada. Esto es, que por más universos que se puedan encontrar siempre existiría un límite marcado por dicha frontera.
En segundo lugar, se deben tener en consideración las limitaciones del observador que realiza las mediciones, puesto que éste está condicionado por los límites de su propio cerebro.
El cerebro como límite del multiverso Linde y Vanchurin afirman que la cantidad total de información que puede absorber un individuo durante toda su vida es de unos 10^16 bits y que un cerebro humano típico “sólo” puede alcanzar 10^10^16 configuraciones y, por lo tanto, nunca será capaz de distinguir más que esa cantidad de universos diferentes.
Esta cifra, aunque sorprendente, resulta pequeña al lado de la hipotética cifra propuesta por los físicos para definir la cantidad de universos presentes en el multiverso.
Teniendo en cuenta esta condición humana, los científicos aseguran que el principal límite para el establecimiento de la cantidad de geometrías diversas apreciables radicaría en nuestra propia capacidad para distinguir entre diferentes universos, y para recordar los resultados.
Las propiedades del multiverso dependerían, en cierta medida, del observador, lo que inevitablemente nos recuerda la
controversia que, a principios del siglo pasado, dividió a los físicos en idealistas y materialistas, según su forma de interpretar los hallazgos de la física de partículas.
Linde y Vanchurin afirman que: “el número total de posibilidades accesibles (universos cognoscibles) a cualquier observador está limitado no sólo por la entropía de las perturbaciones producidas por la inflación o por el tamaño del horizonte cosmológico sino, también, por el número de grados de libertad de dicho observador”.
¿Podremos conocer, por tanto, algún día, lo que pasa “ahí fuera”, de manera objetiva?
El concepto de multiverso, aunque muy utilizado en la ciencia ficción, en realidad es fruto de elaboradas teorías físicas, como la
teoría de cuerdas. Con ellas, se está intentando llegar a una
Teoría del todo, que unifique la mecánica cuántica y la relatividad general, y que permita explicar un universo que resulta cada vez más misterioso.
Fuente:
Tendencias21